domingo 22 de enero de 2012

Vernon Lee

                                                                

 Violet Page ( 1856-1935) o Vernon Lee fue una de tantas escritoras que adaptó un seudónimo masculino con el fin de que la crítica y los lectores del momento tomaran en serio sus escritos y estudios, vamos para que la tomaran en serio a ella como escritora. Hija de expatriados ingleses, nació en Francia y durante su vida estuvo viendo principalmente en Paris, donde conoció a coetáneas como Gertrude Stein y Radcliffe Hall, y más tarde viviría en un pueblecito a las afueras de Florencia donde permaneció hasta su muerte. Fue una erudita en música, arte y literatura, feminista, lesbiana y una defensora a ultranza de la libertad de la mujer en el arte y en la vida. Rechazaba los cánones femeninos del momento, y como otras mujeres intelectuales de la época - no todas-  su seudónimo masculino también venía acompañado por una estética muy ambigua en el vestir.

Amiga de Henry James, dedicó toda su vida a la literatura, cultivando varios géneros literarios, pero principalmente, su obra más extensa se centra en los relatos. Herederos de la literatura gótica y de ambientación victoriana, son relatos intensos, poéticos, donde la música y el arte siempre ocupan un lugar importante, que hablan del deseo, de la posesión, del tiempo pasado, de lo inalcanzable y de la frustración  que dichas sensaciones insatisfechas producen en los personajes, víctimas de sus propios anhelos.

La Voz Maligna de Vernon Lee
ed. Atalanta
Amor Dure de Vernon Lee
ed.Reino de Redonda




domingo 1 de enero de 2012

Los Besos que Serán Dados

Fascinada días después de haber terminado El Viajero del Siglo de Andrés Neuman, creo que la razón verdadera por la que me ha gustado tanto, se puede resumir en dos ideas: el estilo envolvente, minucioso y apasionado de Andrés Neuman, y el buen arte de narrar una historia ambientada en el siglo XIX pero con la libertad de miras propias del siglo XXI.

Wanderburgo es el epicentro de toda la historia, una ciudad ficticia, cercana a Berlín, y ambientada magistralmente en la época posnapoleónica de la Alemania del siglo XIX. Hans, un traductor errante, llega a ella una noche en la que la ciudad duerme, con la sola idea de pasar la noche en una lúgubre posada y así poder descansar. Al día siguiente, fascinado por el dinamismo del lugar, - un dinamismo que Neuman recrea literalmente ya que la ciudad parece girar sobre sí misma  y las calles van rotando de una esquina a otra - Hans deambula encantado ante el despertar de la ciudad. Es en ese momento cuando conoce a un viejo organillero que vive en una cueva con su perro, y dicho encuentro será el primer ancla que Hans echa en la ciudad. Su cálida amistad y su interés humano en el anciano, le hacen quedarse unos días, hecho que le llevará conocer de manera casual al Señor Gottlieb, quién a su vez le presentará a quién cambiará el destino de Hans, su hija Sophie, cálida, inteligente, sensual y sobre todo, misteriosa. A partir de este encuentro, el argumento del libro se centrará  principalmente en la apasionante historia de amor llena de erotismo entre Hans y Sophie, que romperá muchos de los límites morales impuestos por la sociedad burguesa de Wanderburgo.
Pero no será la única, también asistimos a las correrías de un violador en serie que actúa en los rincones oscuros de la ciudad, a las tertulias en la Mansión de la familia Gottlieb, a los encuentros de Hans y el organillero en la cueva junto con otros amigos,  al poder de la iglesia sobre los ciudadanos y a los conflictos laborales entre patronos y trabajadores de una fábrica del lugar.

El Viajero del Siglo es también un retrato fascinante de las ideologías políticas, filosóficas y literarias de la Europa del siglo XIX, un retrato de clases sociales, de costumbres de la época y de ambientes decimonónicos, que enmarcarán con mayor veracidad no sólo a Hans y Sophie, sino al resto de personajes y vidas que les rodean y que habitan Wanderburgo.

Así que shhhhh, silencio, estamos ante un clásico contemporáneo. 
Gracias a Orbitante.

El Viajero del Siglo (2009)
Andrés Neuman
Editorial Alfaguara
544 páginas

domingo 27 de noviembre de 2011

El Jardín de Cemento

Hay pocas historias de realidades adolescentes tan sinceras y valientes como la que cuenta Ian McEwan en El Jardín de Cemento (1978), donde retrata sin tapujos ni barreras morales, la realidad brutal de tres adolescentes, Julie, Jack y Sue, abocados a sostener su propio mundo tras las muertes consecutivas de su padre y poco después, de su madre enferma, cuyo cádaver se ven obligados a meter en un gran baúl del sótano tras cubrirlo con cemento. Una realidad macabra que deben soterrar y esconder a toda costa para que los servicios sociales no les separen. Mientras tanto, deben cuidar de su hermano de cuatro años, y solventar como pueden la curiosidad de vecinos y amigos ante tal situación inverosímil. No quiero contar más, porque McEwan va desvelando realidades y circunstancias de los personajes que considero que cada lector debe leer y descubrir a su ritmo.
Un retrato feroz de la adolescencia, lleno de verdad y sabiduría, realizado por uno de los mejores escritores contemporáneos.

domingo 30 de octubre de 2011

La Luna en la Pista de Hielo

La Luna en la Pista de Hielo de Orange Street, Ataques, El Progreso del Amor y Jesse y Meribeth son relatos sorprendentes de la escritora Alice Munro (Ontario, 1931) que resultan un perfecto ejemplo del arte de contar cuentos y de inventar y de tejer magistralmente las miserias y maravillas, las desventuras y torpezas, las mentiras, los aciertos y verdades de los que somos capaces en la vida. Leerla muchos días a las siete de la mañana camino del trabajo, cuando aún es de noche, antes de despertar el día, antes de dejar paso a mi vida, creo que ha hecho que su lectura fuera mucho más intensa.

Sus historias son enormemente intensas y como argumentó Muñoz Molina hace muy poquito en un artículo, sus relatos son novelas en cuanto a la maestría e intensidad con la que Alice Munro se adentra en sus personajes, y en su capacidad de reflejar y contar sus vidas desde la adolescencia hasta la vejez, en un formato tan breve como el cuento y, aún así, ser capaz de hacerlo de una manera tan "redonda".
Porque "La Munro" como la llamamos Orbitante y yo, es mucha "tela", te presenta el egoísmo sin filtros, el amor sin amor, la vejez en sus muchos aspectos, y la adolescencia en sus lado más tierno, y también cruel, e inocente y falsamente verdadero. Historias en las que, en muchas ocasiones, la mujer y sus múltiples naturalezas son el eje principal del relato, con sus sutiles matices, llenas de sentimientos encontrados, para los que parece no haber razones, ni explicaciones, simplemente son así. Munro las presenta sin adornos. Y a mi parecer, es eso precisamente lo que la hace ser una escritora tan única, tan cautivadora.

El Progreso del Amor
RBA
395 pp.
 Más información: http://www.sellorba.com/el-progreso-del-amor_alice-munro_libro-OAFI360-es.html

lunes 22 de agosto de 2011

La Navaja de Vázquez Azpiri

Héctor Vázquez Azpiri fue un personaje peculiar: navegante, boxeador, periodista, pero sobre todo y ante todo se consideró escritor. Nació en Oviedo en 1932, durante la República, y viajó y vivió a lo largo de toda su vida en diferentes países trabajando como corresponsal y escribiendo varias de sus novelas. Su espíritu marino le llevó a comprarse un barco en lugar de una casa y recorrió el mediterráneo, teniendo como puerto base Mallorca, donde conoció y confraternizó con nada más y nada menos que Errol Flynn y Tyronne Power.

Su producción literararia fue extensa. Su primera novela  Víbora,  fue finalista del Premio Nadal en 1955 y sus novelas más interantes son las escritas entre los años 60 y 70. Sufrió la censura porque le gustaba contar la realidad española tal y como era, de hecho, le cortaban páginas y páginas de algunos de sus libros. Cuando he estado leyendo sobre su vida, me ha hecho mucha gracia como se llamaba la censura por entonces: "Oficina de Información Bibliográfica", y en una entrevista, el mismo Vázquez Azpari cuenta que había gente que iba inocentemente a buscar información sobre libros o ediciones concretas.

Mi interés por él viene por un libro suyo que leí hace mucho tiempo y que he vuelto a releer este verano. Se titula La Navaja. Publicada en 1965 fue objeto de la censura de la época y no se público integramente hasta los años 80. Mi querido amigo I. me lo regaló hace más de un lustro y la verdad, volver a descubirlo ha sido un placer.
La historia narra las vivencias de un niño de seis años durante la Guerra Civil en un pueblo asturiano situado en medio de ambos mandos, que continuamente sufre bombardeos de aviones alemanes y que se encuentra práctimante abandonado, salvo por varios parroquiano empeñados en mantener la normalidad de su día a día. El niño comparte su vida con su primo mayor y su madre, quién sufre la ausencia de un marido, supuestamente del bando fascista, que realmente no está en el frente, sino escondido en el altillo de la casa.
Y en sus continuos deambulares por el bosque, el niño conoce y entabla una bonita amistad con un Comandante republicano, que defiende un fortín olvidado por ambos bandos.

Lo que Vázquez Azpiri consigue es crear una bella historia llena de inocencia y ternura a través de la mirada limpia del niño protagonista que, por ejemplo, no entiende muy bien la palabra "guerra", y que se siente fascinado por "los aviones que pasan zumbando por su cabeza" pese a tener que correr y esconderse en un refugio casero cada vez que aparecen en el horizonte. Para subrayar, el primer párrafo de la novela y el último, son sublimes, no revelo nada más.

viernes 29 de julio de 2011

Cuando, por momentos, todo se hace pedazos

La escritora escocesa Ali Smith sorprende de nuevo con otra historia envolvente, intensa y magníficamente narrada en su libro Accidental (2005), en la que pone a prueba la estabilidad y la lealtad entre los miembros de la familia Smart, cuyas vacaciones veraniegas se ven interrumpidas por una extraña que irrumpe en su casa como un verdadero huracán, Amber, quién poco a poco  irá cautivando a cada miembro de la familia siendo testigo de sus debilidades y, por tanto, manipulando sus necesidades. Así tratará de conseguir la admiración de Eve, una madre obsesionada por rehacer literariamente la vida de personas fallecidas antes de la Segunda Guerra Mundial; al mismo tiempo, encandilará hasta la obsesión al marido de Eve, Michael, un profesor de Literatura snob que resulta ser epicentro adulador de todas las miradas de sus alumnas, hecho al que asiste como testigo indolente su propia mujer. En otra esfera se encuentra Magnus, el hijo mayor adolescente cuya sexualidad es ferozmente despertada por Amber y que le sirve como catalizador para liberar sus sentimientos de culpabilidad ante el suicidio de una compañera del instituto.Y por último, y para mi  la parte mejor conseguida por la señorita Smith, encontramos a Astrid, una preadolescente cuya percepción de la realidad y los que la habitan quedan registrados en una cámara de video de la que nunca se separa, imágenes que la escritora describe magistralmente llenándolas de poesía e inocencia.
Cada capítulo de la novela está narrado por un personajes diferente, y a través de dicha técnica literaria, hilvanada  inteligentemente por la autora, acudimos de la mano de los personajes, a sus quebrantos y alegrías. Todo un logro.

Ali Smith
Accidental, ed Alfaguara
388pp